Llega la Navidad y, a pesar de la distancia o los problemas, habéis decidido intercambiar regalos. O quizás has buscado una excusa perfecta para tener un detalle con él o ella y «tenter el terreno».
Ese momento en el que le entregas el paquete es mucho más que un compromiso social. Es una oportunidad de oro.
La mayoría de la gente regala objetos vacíos: un perfume que huele bien, una camisa de moda, un reloj… Pero tú, que conoces el poder de la energía, puedes transformar ese objeto en un talismán de atracción.
Hoy te voy a enseñar el arte de los «Regalos Conjurados». Aprenderás a cargar energéticamente un obsequio para que, cada vez que esa persona lo use o lo mire, reciba una vibración de amor, calma y recuerdo hacia ti. Es, literalmente, dejar una parte de tu esencia pegada a su piel.
¿Qué es un regalo «intencionado»?
En la Alta Magia, los objetos actúan como acumuladores de energía. Seguro que alguna vez te has puesto una joya de una abuela y has sentido una paz extraña, o has entrado en una casa bonita pero has sentido «mal rollo». Los objetos absorben vibraciones.
Intencionar un regalo consiste en limpiar la energía de fábrica del objeto (que es neutra o caótica por haber pasado por muchas manos en la tienda) y cargarla con un propósito específico: Endulzar, Atraer o Pacificar.
Dejas de regalar «una cosa» y empiezas a regalar «una intención».
Los mejores objetos para conjurar
No todos los regalos sirven igual. Para que la magia fluya, busca objetos que vayan a estar en contacto físico con la persona o que estimulen sus sentidos:
- Perfumes: El mejor conductor. El aroma va directo al sistema límbico (cerebro emocional). Si lo conjuras, cada vez que se lo ponga, su subconsciente pensará en ti.
- Ropa (Bufandas, camisas): Al tocar su piel, la energía del endulzamiento le «abraza» constantemente.
- Relojes: Simbólicamente representan el tiempo. Ideales para pedir que «te dedique tiempo» o que «piense en ti a todas horas».
- Carteras: Para vincular la prosperidad y que sienta que contigo le va mejor en la vida.
El Ritual del «Caballo de Troya» (Paso a paso)
Este sencillo ritual de Magia Blanca convertirá tu regalo en un imán de amor antes de envolverlo.
Necesitas:
- El regalo (sin envolver).
- Incienso de canela (atracción) o sándalo (limpieza).
- Tus propias manos.
- Un poco de tu perfume personal (opcional).
Cómo hacerlo:
- Limpieza: Pasa el regalo por el humo del incienso durante unos minutos visualizando cómo se elimina cualquier energía ajena (de la tienda, del fabricante, del repartidor).
- Carga: Sostén el objeto entre tus manos. Cierra los ojos. Visualiza una luz rosa o dorada saliendo de tu corazón, bajando por tus brazos y entrando en el objeto hasta que este «brille».
- El Decreto: Mientras lo sostienes, di en voz alta y firme: «Yo te cargo con amor y dulzura. Que quien te posea, sienta mi calor. Que cada vez que te use, sus pensamientos vuelen hacia mí sin resistencia. Hecho está.»
- El Sello: Si es ropa o un objeto no delicado, rocía una bruma muy suave de tu propio perfume (casi imperceptible) sobre el envoltorio o el objeto.
¿Y si el regalo no es suficiente?
Este ritual funciona de maravilla como un Endulzamiento Suave. Sirve para suavizar tensiones, mejorar la comunicación y generar nostalgia.
Sin embargo, debo ser honesto contigo: si tu ex está bloqueado, lleno de rencor, o si hay una tercera persona influyendo en su mente, un perfume conjurado no será suficiente para romper esas barreras. Un regalo no puede luchar contra una amante ni contra un trabajo de brujería oscuro.
Si la situación es crítica, el «regalo» es solo un complemento. Necesitas limpiar el terreno primero con un trabajo profesional de Abrecaminos o Retorno.
No gastes dinero en regalos caros si la base de la relación está rota. Primero arreglemos la energía, y luego el regalo será la guinda del pastel.