Se acerca la Nochebuena. Las luces se encienden, las mesas se preparan y, inevitablemente, tu mente viaja a un solo lugar: ¿Dónde estará él/ella? ¿Con quién cenará? ¿Se acordará de mí cuando den las 12?
El miedo más común en estas fechas es pensar que tu ex-pareja está feliz, brindando y riendo, habiéndote olvidado por completo. Pero como vidente experta en energías emocionales, te voy a contar un secreto: Nadie olvida en Navidad.
La Navidad es un «ancla emocional». Los olores, la comida y las tradiciones activan recuerdos involuntarios en el cerebro. Y ahí es donde entra en juego el fenómeno de la «Silla Vacía».
Hoy te enseñaré cómo usar esa ausencia a tu favor. No quiero que pases la noche llorando; quiero enseñarte un ritual psíquico para que tu «fantasma» energético se siente a su mesa y le provoque una necesidad insoportable de escucharte.
El poder del «Egrégor» Navideño
En esoterismo, llamamos egrégor a una fuerza espiritual creada por un colectivo. En Navidad, la energía mundial se centra en la «Unión» y la «Familia».
Cuando una pareja se rompe antes de las fiestas, se crea una disonancia cognitiva en tu ex. Aunque intente aparentar que está bien, su subconsciente grita que falta algo.
Tu misión no es perseguirle con mensajes de «Feliz Navidad» que solo alimentan su ego. Tu misión es potenciar el vacío. Hacer que el silencio sea tan ruidoso que no le deje disfrutar del turrón.
Ritual de Proyección: Ocupando la Silla Vacía
Este es un trabajo de Telepatía Emocional que debes realizar justo antes de la cena de Nochebuena (el 24 de diciembre por la tarde).
El objetivo: Que cuando él/ella mire el lugar donde solías sentarte (o simplemente mire a su lado), sienta un golpe de tristeza y amor.
Lo que necesitas:
- Una foto de tu ex.
- Una vela azul (para la mente y la comunicación).
- Un plato vacío en tu propia mesa.
El Procedimiento:
- Pon el plato vacío en tu mesa como si fueras a servirle la cena a él/ella.
- Enciende la vela azul y di: «Aquí está tu lugar, pero tu alma no está tranquila. Donde tú estás, hay ruido; donde yo estoy, está tu hogar.»
- Cierra los ojos y visualiza su cena. Imagínalo sentado con su familia.
- Proyecta tu imagen sentada a su lado. No le hables, solo imagínate sonriendo y poniéndole la mano en el hombro.
- Mantén esa visualización durante 5 minutos sintiendo la certeza de que él te está sintiendo ahora mismo.
¿Qué suele pasar después de este ritual?
Si la conexión entre vosotros aún es fuerte, los efectos suelen ser inmediatos y curiosos:
- Alguien de su familia (su madre, un hermano) preguntará por ti de la nada: «¿Y qué pasó con [Tu Nombre]? Qué pena que no esté aquí». Eso es un dardo directo a su corazón.
- Se sentirá agobiado en medio de la fiesta y tendrá ganas de irse o encerrarse en el baño.
- Sentirá el impulso de desbloquearte o mirar tu foto de perfil de WhatsApp para ver «qué haces».
Cuando la nostalgia no es suficiente
Este ritual mental funciona de maravilla para remover sentimientos. Pero debo ser clara: la nostalgia no siempre trae acción.
Un hombre o una mujer puede extrañarte a morir en Nochebuena, pero si su orgullo es más fuerte o si hay una tercera persona distrayéndole, se tragará esa nostalgia y no te llamará. Se irá a dormir triste, pero no volverá.
Si quieres que esa nostalgia se convierta en un mensaje real, en una llamada o en una petición de regreso, necesitas algo más fuerte que un ejercicio mental. Necesitas un Amarre de Retorno que rompa su orgullo y le obligue a actuar sobre lo que siente.
No dejes que pase otra Navidad con esa silla vacía en tu casa.
¿Quieres que estas sean las últimas fiestas que pasáis separados?